La música es y siempre ha sido una importante herramienta para la expresión personal y también para la crítica social. A lo largo de su historia, las mujeres han sido parte del proceso creativo, pero muchas veces sus contribuciones han sido pasadas por alto o subestimadas. Por ejemplo, en los primeros días del rock, eran relegadas a papeles secundarios siendo coristas o tecladistas.
No fue hasta la década del 70, con el auge del punk y del new wave, que las mujeres comenzaron a emerger como poderosas vocalistas e instrumentistas, incluso llegando a conformar bandas compuestas exclusivamente por mujeres, como fue la banda que fundó Joan Jett en su adolescencia: The Runaways.
Limitándome al instrumento que más me gusta, que es el bajo, no puedo evitar notar el papel crucial que han jugado las bajistas en la industria musical. En primer lugar, rompieron las barreras al ocupar espacios tradicionalmente dominados por hombres, desafiando estereotipos de género y demostrando que las mujeres pueden ser tan habilidosas e innovadoras como sus contrapartes masculinas.

En segundo lugar, han aportado estilos únicos a la música que han creado. En algunos casos, sus líneas de bajo se han convertido en partes de canciones icónicas como lo son Psycho Killer, por Tina Weymouth (Talking Heads), y Debaser, por Kim Deal (Pixies); que, de acuerdo a NME, son dos de las mejores líneas de bajo de todos los tiempos.
Por último, la presencia de mujeres bajistas en bandas ha ayudado a crear un panorama musical más inclusivo. Cuando las niñas las ven tocando ese instrumento, es muy probable que se sientan inspiradas a imitar sus pasos. Ese impacto puede tener tal efecto dominó que lleve a las mujeres a todas las áreas de la música, desde la composición hasta la producción.
Kim Gordon (Sonic Youth) ha dicho que las mujeres somos anarquistas y revolucionarias naturales, ya que al ser ciudadanas de segunda clase, siempre estamos forjando nuestro propio camino. Es sabido que para muchas músicas sus caminos han sido obstaculizados, pero el fruto del trabajo duro contra una industria machista se sigue apreciando hasta hoy.
De ahí surge mi necesidad de escribir al respecto y de emprender un mini viaje a través de la historia musical y dedicar unas palabras a bajistas que han tenido un gran impacto en chicas como vos y como yo.


