Soy Lucía, pero sin cerezas. Cherri no es el apellido que figura en mi documento, sino que forma parte del pseudónimo que elijo para abarcar mi costado creativo.

Tengo veintiún años y escribo desde que tenía doce, aproximadamente. Mi estilo narrativo fue variando con el tiempo. También los géneros con los que fui introduciéndome en el hermoso arte de la literatura. Pero la verdad es que siempre me incliné más hacia el terror. Además escribo textos que no son ficción y están motivados por causas sociales. Considero que somos sujetos políticos y que no podemos ignorar nuestro contexto económico, cultural y social.
Un detalle muy importante es que leo desde muy pequeña. Recuerdo irme a dormir siempre con un libro en las manos. Todavía sigo con ese hábito. Mis escritores favoritos son Stephen King, Edgar Allan Poe y Agatha Christie. Pero intento nutrirme de todos los géneros posibles. Considero que tengo una mentalidad abierta para la literatura.
Aparte de la escritura y la lectura, disfruto de otros tipos de manifestaciones de arte, que me inspiran en el día a día. Veo muchas películas, también series. Soy muy fanática del género slasher, dentro del terror. Por otro lado, me encanta crear playlists en Spotify, me niego a abandonar la compra de CDs y mis fines de semana no están completos si no fui a un bar para ver tocar alguna banda. De arte y fotografía comprendo menos, pero me gustaría aprender más. Nunca dejé de ser una niña curiosa que quiere saberlo todo.
Otros intereses random son la astrología, la mitología egipcia, la cocina vegana, maquillaje, brujería blanca y cristales. En mis escritos siempre hay guiños a lo que me gusta. El tema es encontrarlos.