Presionó sus labios rojos contra la taza de un buen café. Pasó con indiferencia las páginas de una revista mientras prestaba atención al murmullo del lugar. Una chica con uniforme rosa y una tarjeta con su nombre pasó al lado suyo con una bandeja en mano. Dejó el desayuno estilo americano en la mesa de lo que a sus ojos era sólo una silueta masculina. Tachó prolijamente otro nombre de su pequeña libreta negra. Puso un billete como propina debajo del servilletero, guardó sus pertenencias en su bolso y se dirigió hacia la salida. Empujó los lentes de sol en su cara y no se dio vuelta cuando escuchó los gritos aterrados por el ruido de una cabeza sin vida chocando contra el plato y los cubiertos.
Lucía Cherri (2017).